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16.11.10

espiral

Miguel Sokolic

Me pasa. Siempre vuelvo al mismo punto, a las circunstancias y metáforas que lo enmarañan. Cuando un sentimiento me aleja y el tiempo se come los días, no desespero. Estoy ahí. A veces me dejo pensar en los planetas y el espacio vacío llenando el sistema entero. El movimiento de los cuerpos atraídos. Alguien me contó de un hombre que se fue a la cima de una isla en medio del lago. Pasó días y noches en profunda meditación. En un momento su balsa se desprendió del muelle y el agua la llevó a la deriva, y nunca nadie la encontró. Hoy volví a casa con tantas ganas de escribir esa historia, pero no pude. Me ganó la sensación de ansiedad y sorpresa por saber lo que en ella pasa. Durante el intento hubo canciones góspel desprendiéndose de los parlantes. Astronomía de voces al unísono coreando frases, marcando salmos. Cuando la casa está sola, los muebles quietos, la luz del día apagándose de a poco en las rendijas de las aberturas, soy como el hombre de la isla. Son horas en que escucho en mi cabeza las voces de personas que quise y ya no están. Voy callándolas diciendo sus nombres con mi boca, pensando en la forma en que se forma a cada instante el universo.
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13.8.10

semana en clave free-style

Miguel Sokolic

mirando lo que están diciendo mis compañeros el cómo lo dicen la manera en que se diferencia su convencerse de las cosas que les van pasando y las traducen como pueden como les sale en la forma que quieren porque no podrían haberlo hecho distinto no podrían manifestarlo tampoco en la medida en que se les van presentando de interior de lleno cien por ciento fiel a la visión la condición o acción de convencerse lo que es la realidad aquello de lo que hablan está implícito sin embargo en que el punto es otro algo que no se puede congeniar como absoluto algo tan personal tan mío tuyo de los otros avanzando y concediéndonos la parte que le toca a uno a cada uno sin más
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15.4.10

el inédito libro de miguel sokolic

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ninguna palabra
manipula
los hechos

las cosas
son así

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violento
hasta el punto
del vacío

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somos seres morales

mentimos
por la verdad

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15.12.09

09-47


Miguel Sokolic

si te digo madre que es de noche y es diciembre en este ángulo atrapado que es el patio en mi terraza mi balcón y si te digo tengo ganas de voltear el modo de hamacarme en el silencio que supongo soy un faro en soledad y sin embargo de allá abajo sin embargo en la vereda de los días los peatones sin embargo siempre son y siempre fueron los ausentes que nos dejan en su paso la penura de brillar porque el brillar en ese brillo no nos viene sino en forma de llovizna de una luz que ya no alumbra y va muriendo o no nos pertenece no nos logra comprender porque es ajena y a lo ajeno va cegando y va cegándose se apaga despacito como estrella tan fugaz que muere muere muere el día madre si algún día vos te vienes a mi casa a esta casa donde tengo en las paredes los secretos de guardar y aquí me ves en la terraza adormecido enmudecido con los ojos llenos transparentes en la misma equidistancia que someto mi quehacer y nada voy diciendo y en la nada voy diciendo lo que puedo como salgan las palabras en su hilo con su mundo entre su cauce me verás ausente de la noche y la marea que es mi calma donde a veces llegan vientos y es de horrores la tormenta y su sequía en la creciente inundación donde a otro tiempo y a otra vida van las cosas de
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19.7.09

Salta - Día 8

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Miguel Sokolic
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"habemus pop"
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18.7.09

Salta - Día 7

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Miguel Sokolic

Cada vez menos me interesa romper con algo Como que ya no me angustio por el estado de las cosas y las estructuras que no hacen más que limitarme Prefiero hacerle caso a lo que me sale adentro y ser consciente de que a nadie quizás le importa demasiado mi juego que es el acto de escribir Me da risa todo esto de la literatura Yo no siento que necesite chuparle el choto a nadie Soy un yuto cualquiera que hace del trabajo con la escritura un laburo como cualquier otro Una profesión que a veces es indignante y que estresa tanto que da ganas de preguntarse por qué me toca esto Por qué no llego a ver que es tan simple Que la poesía no está ni estará nunca en nada que escriba Que la poesía está más allá del poeta y que el poeta es la peor parte de un poema Quizás porque no gané nunca un concurso Nunca me presenté a uno Y no me hace falta valerme de mis logros literarios ni mencionar que mis textos fueron traducidos a tal ni cual idioma para armar mi biografía Qué patético autobombo eso Qué de cuarta mandar a todo el mundo la publicidad de que soy un escritor y tengo un blog para que me lean Léanmé Léanmé No se pierdan al nuebo vorjez Una mierda Una verdadera mierda suplicar Esperar Creerse digno de ser leído al menos por unos cuantos Y en definitiva sólo trato de escribir para tratar de entender un poco más desde una distancia neutra el mecanismo de mi pensamiento
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17.7.09

Salta - Día 6

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Miguel Sokolic
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"a mí también me gusta ver la luna"
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16.7.09

Salta - Día 5

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Miguel Sokolic


“Querida Luz:

…y resulta que tengo un cuento a punto de parir. Todos los elementos cuelgan casi maduros y en cualquier momento se independizan. Desde hace rato que lo tengo. Estuve estudiando la cosa y no quise irme de mambo, por eso fue necesaria la espera. Se trata de una voz que relata cómo van cambiando las condiciones a medida que avanza su acercamiento hacia eso que tanto busca. Y en ese sentido es una historia común, todos buscamos algo. Pero el acento del relato no está en lo que se quiere, sino en lo que sucede alrededor de eso. Y la verdad es que en éste lado del plano también están pasando cosas. (…)

El nuevo libro va bien. Veo acomodarse las piezas de a poco y no me sorprende que lo hagan con la armonía adecuada. Ahí también la energía tiene una espiritualidad que no actúa sola. Yo sé que me entendés, ya pasaste por esto. Por eso quiero preguntarte lo siguiente, que es muy importante para mí: ¿Hasta qué punto es válido esconder…? (…)

…y ella no lo sabe, pero tampoco es necesario. Creo habérmela cruzado hoy cuando iba camino a la reunión con los chicos de la revista, aunque no estoy seguro. (…)

Por último, te envío la copia de un poema que repito todo el tiempo en mi cabeza y que el viernes lo voy a leer en el encuentro. Es nuevo, y resume de algún modo la línea de mi actual interés. (…)”
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15.7.09

Salta - Día 4

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Miguel Sokolic


De postre, empanadas.

Fijate que bajando las escaleras te vas por la izquierda y al fondo atravesando el mezzanine te encontrás con el baño. Andá tranquilo, yo pido la cuenta, y desde la ventana observá cómo vibra este sol de invierno.

Las palabras de ese tipo dejan un sabor a Salta mucho más exacto que un buen menú. Dicen cosas que son puertas para que las abra.

Me pregunto qué hay del otro lado ¿Y qué con los que no conocen? El tiempo corre y no hay mucho espacio en todo el laberinto.
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Prometo, cuando llegue a casa intentaré escribir acerca de mí, pero hablaré de otro.
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13.7.09

Salta - Día 3

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Miguel Sokolic

Morena corre de la nada y por nada en todo el comedor. Lo hace todo el tiempo. Ladra en decibeles muy agudos y altos, como si clavara una agujita en el cerebro de todos. Cuando llegan visitas no queda otra que vaciarle el frasco de la abuela en el hocico adentro. Pero ese es otro tema.
Me contaron que el mundo se termina. Que si no nos apuramos no llegamos a la cancha de Gimnasia y Tiro, donde todos van por una misma operación, más pandémica que el virus del llamado triunfo. Pero parece que el apocalipsis es algo que no existe. Que Nicolas Cage está descifrando los desastres desde un código numérico en una película que se va al carajo. Que Morena sabe eso, y lo percibe a cada instante.
Ahora Chester también mira mis ojos pegados al monitor, y se hace el que no entiende. Vive adentro de un irse las horas mucho más pesado y a contrapunto de su par, dispuesto a recibir lo que le toca. Para vos lo mejor, le determino, para vos y tu pobreza voluntaria, mi sabio animal. Eso sí: “Wabi” ¿me dejás que le ponga así a tu cachorrito?
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Salta - Día 2

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Miguel Sokolic


caminar por el costado de esa ruta que va de su casa hacia la mía sin que tenga que desviarme porque eso sería interrumpir un camino empezado con justa razón es el acierto de mis últimas horas donde la astronomía de la ciudad en domingo me trae paisajes de aquellos tiempos en que era extraño regresar

y sigue siendo invierno sigue cayendo esa costumbre de los días donde el sol es de un poder muy tímido y de corta duración sigue esa nueva canción de catarata criminal en los auriculares en mi retina en el leve golpeteo de mi corazón temblar

pero mañana tal vez mañana me voy de nuevo hacia ese otro punto que también me busca me voy por la cornisa en las alturas al hondo precipicio de un pueblo escondido en el más norte arriba y sus nuestros habitantes del yo interior

dejo atrás entonces lo más reciente dejo la visita en casa de mis tíos el menú de fiesta los mandados que tenés que hacer la imagen de un café del tiempo donde ella y yo miramos a una banda que toca no sé qué cosa y entre nosotros se infla muda una mancha en el mantel
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11.7.09

Salta - Día 1

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Miguel Sokolic

Figuraciones: el asiento 23 del colectivo vacío a la mitad, la luna suspendida al costado de la ruta sobre el horizonte negro del campo, la pésima película de acción mientras sucede el viaje, y el acto de esperar la llegada, dormitando. Sólo eso me queda de la noche anterior a ésta. Mamá, estás tan cambiada, siempre igual a nunca. No nos vemos hace meses y ya es suficiente ¿vamos a tomar algo? Te cuento, má, la luna de anoche era inmensamente amarilla y plena ¿no la viste? Algo está pasando con todo. Lo que me hablabas cuando algo grave nos venía, las canciones que la abuela te cantaba, las predicciones de los sabios, los niños que parecen grandes, y los cambios en la naturaleza. Algo está pasando con todo. Vos lo viste. Pero la casa sí es la misma. Mascotas, hermanos, sobrinos. La charla alrededor de los silencios. El color de las paredes, y los pasillos a los que todavía no me animo. Papá, estaré acá unos días, ok, el martes te espero. También hoy llegaron los primeros turistas. Me enteré que los elijen a dedo. Pero de su recepción en la 9 de julio pasé de largo, derecho al MAAM. Y tras el recorrido, en el libro de visitas, no podía dejar de poner esto: un bajón que ya no tengan para el público la biblioteca. De algunos además se oía un bajón que ya no tengan para el público la biblioteca. Horas más tarde comeré empanadas con hermano. Me contará de él, de su chica que ya no. Llegaré a casa y trataré de dormir siesta pero no me dejarán. Sobrinos, son hermosos, pero ¿juguemos a que me moría? Esta noche quiero estar despierto.
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