15.10.10

magdalena audap-soubie




pensemos: al contener la respiración, la aventura madura intensa en la medida que van pasando los segundos. contractura local y silencio, todo va en aumento nublando lo que hasta entonces se tiene por realidad. ahora bien, en esta foto eso también podría pasar. lo que se sabe de ese aire del plano, de esa perspectiva impoluta, es que en ella la imagen va erigiéndose hacia nuevas direcciones y nuevas dimensiones donde apoya con certeza el grado irreal de una verdad. una verdad construida, claro. una verdad visual que se integra a la desintegración del movimiento congelado de cuerpos, de sombras y reflejos, y que, si es unidad, es también convergencia de sentidos. porque lo que hay en cada gesto de la imagen, donde cobra vida el modo torcido y el modo superpuesto de la suposición, es en lo justo la presencia de un ausente en el reverso de un instante. a ver, digámoslo de nuevo: la presencia de un ausente en el reverso de un instante. como si un contenido pudiera volcarse en absoluto para luego contener a su envase. o como si en el caso de la imagen la vida no se filtre en los objetos, sino en lo que el espacio deja por vacío, y viceversa. herir un acto con la espina del tiempo muerto, esa es la acción por detrás del objetivo (de la cámara) en esta obra maestra de magdalena audap-soubie.


*más trabajos de la artista en: http://mas-autopsicografia.blogspot.com/